CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 14) hepáticas como lo reportado por la literatura, en donde se sugiere cuidado con la administración de ketamina en pacientes con enfermedad hepática (18). Este aumento de la ALT, no se observó en el mismo grado en los protocolos donde el propofol se utilizó como inductor, lo que sugiere menores efectos sobre el sistema microsomal hepático. Algunos autores reportan que en estudios de toxicosis hepática se llegó a la conclusión de que el propofol no afecta el funcionamiento de este órgano, tras evaluarlo mediante la determinación de enzimas clave como ALT 22. El escaso efecto del propofol sobre el funcionamiento hepático puede deberse a que la eliminación completa del propofol es rápida y excede el flujo sanguíneo hepático, lo que sugiere un metabolismo extrahepático (5, 6). Por ejemplo en un estudio hecho en humanos a los que se les hizo un transplante hepático, la cantidad de metabolitos del propofol excretados no disminuyeron cuando el hígado fue excluido de la circulación. El sitio del metabolismo extrahepático no está seguro, pero en el tejido pulmonar se ha demostrado que puede contribuir al metabolismo de este medicamento en gatos y ovejas. Sin embargo, puede haber diferencias en la especie, sitio y cantidad de metabolismo extrahepático (1) . Estos reportes apoyan los resultados de este estudio en los que los valores más bajos de ALT, 24 horas después del procedimiento se encontraron en los protocolos anestésicos que incluían propofol como inductor (protocolos 2 y 3), (ver tabla 1). No hubo efecto estadísticamente significativo sobre las variables FA, creatinina y BUN atribuibles a los protocolos anestésicos. Las diferencias en los valores promedio de la FA, creatinna y BUN, no fueron consecuencia del uso de los diferentes protocolos anestésicos, pues no tuvieron efectos estadísticamente significativos. En este estudio se encontró que 24 horas antes de la anestesia y cirugía de OVH, los valores promedio obtenidos del ALT (43.4 U/l), FA (64.25 U/l), creatinina (0.94 mg/dl) y BUN (17.88 U/l), se encontraron dentro de los rangos normales para cada variable, demostrando que los animales estaban dentro de las condiciones clínicas consideradas normales para las variables de patología clínica analizadas. Estos datos corresponden con valores considerados normales para la especie según la información disponible (16) . normales (21 – 102 U/l), este aumento a las 24 horas postratamiento estuvo relacionado con los protocolos anestésicos que incluían ketamina, y lo que concuerda con otros autores que afirman que la ketamina puede producir leve aumento de la actividad de la enzimas microsomales hepáticas, pero sin relevancia clínica (18). Las variaciones en tiempo de FA no permiten detectar alteraciones sobre el funcionamiento hepático de los preanestésicos y anestésicos utilizados en este estudio. La FA es una enzima que se produce en otros órganos diferentes del hígado y que no es específica del hígado, por lo que el efecto de los medicamentos sobre este órgano no es fácilmente medible por esta enzima (18). Aunque en este estudio no se encontró un efecto renal medible por creatinina atribuible a los protocolos anestésicos, sí se observó una diferencia estadística significativa atribuible al tiempo de muestreo; de tal manera que los valores de creatinina disminuyeron después del procedimiento anestésico y quirúrgico. Sin embargo los valores siempre estuvieron dentro del rango considerado normal para la especie. Los fármacos preanestésicos como las fenotiazinas y las butirofenonas producen una marcada hipotensión en los pacientes a los que se les administra solas o en sus combinaciones, lo que puede producir una baja perfusión renal y por tanto una disminución del funcionamiento renal (18). La disminución del funcionamiento renal no se observó en este estudio, debido muy probablemente a la premedicación de los pacientes con atropina y la administración de líquidos intraoperatorios, que pudieron contrarrestan el efecto hipotensor de las fenotiazinas. La administración de líquidos durante los procedimientos quirúrgicos, buscan mantener la presión arterial y la perfusión sanguínea de órganos como el riñón a fin de mantener su funcionamiento normal (13, 5, 20). Los valores promedio del Nitrógeno Ureico en Sangre (BUN), no presentaron cambios estadísticamente significativos atribuibles a ninguno de los tiempos de muestreo, ni al procedimiento quirúrgico aplicado, lo que sugiere que la combinación de los anestésicos utilizados y que el tiempo de exposición a los anestésicos no fueron suficientes para causar algún alteración renal medible por creatinina y BUN. Aunque el efecto renal de la acepromazina se ha planteado por varios autores (22), en un estudio realizado en el año 2003, en el que se observaron los efectos de la El efecto de los protocolos anestésicos y la cirugía de OVH acepromazina en la función renal de los perros; se concluyó sobre la variable ALT, fue estadísticamente significativo que el flujo de sangre renal y el rango de filtración glomerular 24 horas después de la cirugía, comparado con los no decrecieron con una baja de la presión sanguínea en el valores obtenidos 24 horas antes y dos horas después tratamiento con acepromazina (4). del procedimiento manteniéndose dentro de los rangos 14 Revista CES / Medicina Veterinaria y Zootecnia / Volumen 3 / Número 1 / Enero – Junio de 2008 / ISSN 1900-9607
Tabla de contenidos de la publicatin de CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 1) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 2) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 3) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 4) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 5) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 6) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 7) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 8) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 9) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 10) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 11) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 12) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 13) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 14) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 15) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 16) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 17) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 18) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 19) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 20) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 21) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 22) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 23) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 24) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 25) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 26) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 27) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 28) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 29) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 30) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 31) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 32) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 33) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 34) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 35) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 36) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 37) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 38) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 39) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 40) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 41) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 42) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 43) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 44) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 45) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 46) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 47) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 48) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 49) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 50) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 51) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 52) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 53) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 54) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 55) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 56) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 57) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 58) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 59) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 60) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 61) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 62) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 63) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 64) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 65) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 66) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 67) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 68) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 69) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 70) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 71) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 72) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 73) CES - Revista Veterinaria Enero - Junio 2008 - (Page 74)
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