Edición Extraordinaria - Colombia Expuesta - (Page 34) fotos con historia Toda imagen narra algo. Pero algunas fotografías encierran una historia escondida de amor y dolor, de vida y de muerte . l igual que muchos fotógrafos de su generación, Matiz esperaba morir con la imagen perfecta de un rostro registrada en los rollos de su cámara.Tenía una predilección especial por el retrato y pensaba que ese género era una forma de penetrar el alma y eternizar las múltiples metamorfosis de un semblante. En esa búsqueda disfrutaba de amores intensos y fugaces que luego abandonaba con su premisa vital de “Leo Matiz va. No espera” y que le sirvieron para inventar su epopeya personal de trotamundos que saltaba del desierto mexicano a las guerras del Oriente Medio, para cazar imágenes para las revistas Reader´s Digest, Look, Norte, Harper Magazine, Life y Así. En sus travesías por Colombia conoció a Clara, una mesera de Melgar a quien retrató hacia 1973 durante una impetuosa y efímera relación amorosa. Una de esas imágenes en las que la atractiva morena posó para la cámara Rolleiflex del fotógrafo de Aracataca inspiró la portada de la novela de Laura Restrepo La Novia Oscura, que relata la historia de una prostituta llamada Sayonara, descrita en el libro como A oscura “una muchacha mestiza de una oscura belleza bíblica”. Si bien en la vida real el mundo de ‘Clarita’, como la llamaba Matiz, nada tuvo que ver con el ambiente lascivo del ‘Dancing Miramar’, el prostíbulo de Tora en el poblado ficticio de Laura Restrepo, el destino le deparó un final adverso a la mujer, quien desarrolló un cáncer que si bien no la mató, sí la alejó de su plácida rutina en Melgar. Leo Matiz y Laura Restrepo revisaron cientos de retratos femeninos durante días enteros, hasta cuando apareció la imagen que la novelista consideraba que se ajustaba a cómo imaginaba a la protagonista de su novela. A pesar del entusiasmo de la escritora por el hallazgo, Matiz se mostró renuente a entregarle la imagen de su novia para ser publicada en la portada de un libro. “Mi papá no quería dársela para publicarla, pues era una ex novia de él que se había suicidado. Ella y yo le insistimos para que aceptara; él tenía miedo de que se publicara y que la familia de ella se pusiera brava. Luego Laura nos dijo que puso esa foto al lado de su computador para inspirarse al escribir la novela”, cuenta Alejandra Matiz, hija del maestro. La novia 34 j u l i o 1 4 , 2 0 0 8 Semana foto: leo matiz -© alejandra amatiz
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