Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 9) 18 CLAVE Jueves, 29 de mayo de 2008 CARENCIAS DEL SISTEMA CARCELARIO DÉFICIT Situación deprimente A pesar de que las cárceles dominicanas tienen una población de más de 13,000 internos, el total de camas en los 35 recintos carcelarios del país no supera las 6,300. “Aproximadamente un 53% de la población carcelaria duerme en el suelo o en camastros habilitados por los mismos reclusos”, aseguran informaciones de la Dirección de Prisiones. 13,500 Es el número estimado de presos en todo el país, según datos publicados en la página de la Dirección General de Prisiones. De éstos, el 96% son hombres. INCONSTITUCIONAL “Eso no es posible” A juicio del abogado Cándido Simón Polanco, la permanencia en prisión de Leonel Inciarte es inconstitucional. “Lo que tiene que hacer el Estado es montarlo en un avión y mandarlo, o soportarlo aquí hasta que él pueda comprar un boleto de avión. Lo que no pueden hacer es mantenerlo privado de la libertad porque ya no hay sentencia”, explica. actualidadjusticia Violan derechos de reclusos al retenerlos tras cumplir condenas El venezolano Leonel Enrique Inciarte cuenta la dificultades que ha encarado para retornar a su país Por YENNY RAMOS Cuando Leonel Enrique Inciarte decidió servir como “mula” sabía de los riesgos a que se exponía. Sin embargo, la situación económica lo llevó al negocio de las drogas. Inciarte, ciudadano venezolano, ingresó a República Dominicana el día primero de febrero del 2003 por el aeropuerto Las Américas. De inmediato fue apresado y trasladado al hospital de las Fuerzas Armadas, donde le extrajeron un kilo de heroína que trajo en su estómago. Fue condenado a cinco años de prisión, los que cumplió en la cárcel de Najayo exhibiendo una excelente conducta, de acuerdo con las autoridades del penal. “Mi condena era de seis años y en la corte de apelación me la bajaron a cinco y a 250,000 pesos de multa. Hice varios intentos para obtener la libertad condicional, pero no tengo dinero”, cuenta. Tras la lucha, terminó por resignarse pero, para su sorpresa, al cumplir su pena se vio impedido de salir de la cárcel por no tener recursos para comprar el boleto de regreso a Venezuela. “En diciembre del 2007 tuve la oportunidad de hablar con el magistrado Francisco Mejía Angomás ( juez de la ejecución de la pena) al que le hice saber que cumpliría la pena en febrero del 2008 y me dijo: lo felicito porque usted va a terminar su tiempo, pero no puedo hacer nada por usted porque no tiene dinero”, relata lleno de indignación. Asegura que ante su dificultad económica el magistrado le propuso alargar la condena dos meses más como una forma de compensar la multa de 250,000 pesos. “El tres de abril acudí otra vez a audiencia y le expliqué la situación al magistrado, quien me responde que no hay problemas, pero me aclara que para estar en libertad debo mostrar el boleto de vuelo”, afirma. Han transcurrido cuatro meses desde que cumplió los cinco años a los que fue condenado y continúa como un interno más en la cárcel de Najayo. Como él, otros presos son retenidos en algún penal de República Dominicana por no contar con recursos económicos para materializar su libertad. Inciarte, quien recibió la donación de su boleto aéreo, camina por el patio de la cárcel de Najayo. CÉSAR DE LA CRUZ CONTRA LA LEY. Para el presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Manuel María Mercedes, es ilegal mantener en prisión a una persona que ha cumplido su condena. “Lo que se debe hacer con ese ciudadano es llevarlo a un lugar bajo la vigilancia de las autoridades o, en cambio, las autoridades ponerlo en libertad condicionada hasta resolver esa situación”, afirma al referirse a Inciarte. La CNDH no tiene estadísticas precisas, pero asegura que el nú- Necesidad mero de reclusos que no abandona la prisión por asuntos económicos es alto. Los casos, según asegura Mercedes, se vuelven más frecuentes cuando se trata de la libertad condicional. La libertad condicional es una figura existente en algunos sistemas judiciales que permite a los internos reducir su condena. “Podemos citar una cantidad inmensa de reclusos que han cumplido más de la mitad de la pena y son candidatos para obtener la libertad condicional y por el hecho de no tener las posibilidades económicas no pueden hacer uso de ese derecho”, dice. UNO MÁS. El director de la cárcel Aquí hay miles de presos que, por su condición económica, están recluidos en una de las cárceles del país. Esa es una gran injusticia”. MANUEL MARÍA MERCEDES Presidente de la CNDH En prisión por multas menores La Comisión Nacional de los Derechos Humanos entregó a CLAVE una lista de 36 reclusos que hasta hace poco no habían podido abandonar las cárceles por falta de recursos económicos. “En esa lista hay algunos a los que se les ha impuesto una garantía económica para obtener la libertad, pero al no poderla pagar deben seguir en prisión. Hay otros que han cumplido la sanción impuesta, pero por no pagar la multa continúan en prisión”, explica Manuel María Mercedes, de la Comisión de Derechos Humanos. En cada uno de los casos las multas impuestas no sobrepasan los RD$8,000. En algunos apenas alcanzan los RD$1,000. El abogado Cándido Simón Polanco considera que esos casos podrían resolverse de otra manera. El jurista explica que el juez correspondiente podría establecer una nueva modalidad de ejecución, como por ejemplo el trabajo social. “Si alguien está privado de libertad en esa condición podría recurrir al juez de ejecución”, sostiene. de Najayo, Alfonso de la Rosa, revela que el de Inciarte no es el primer caso de un extranjero que cumple su condena y tiene que permanecer en el recinto carcelario. De la Rosa justifica la permanencia del interno bajo el alegato de que la sentencia dispone que tras el cumplimiento debe ser deportado. “En Prisiones tienen que saberlo. Claro que eso está ahí, cuando él entró a la cárcel se registró en la computadora y ahí está la fecha de entrada, y el tiempo que tiene preso ya les dice a ellos que cumplió. Lo que pasa es que en el caso de él, que es extranjero, hay que d ep o rt a rl o ”, responde al ser cuestionado sobre el conocimiento de las autoridades. Dice que otros reclusos extranjeros han tenido que ser ayudados por el personal del recinto y por los demás internos para regresar a sus países de origen. Con los dominicanos, según afirma, no sucede lo mismo. Sin embargo, familiares de internos que se encontraban fuera del penal el pasado lunes se quejaban de que parientes suyos habían cumplido sus penas hacía días y continuaban en prisión por supuestos fallos en el sistema informático.
Tabla de contenidos de la publicatin de Semanario Clave - Año 3, N 116 Semanario Clave - Año 3, N 116 Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 1) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 2) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 3) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 4) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 5) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 6) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 7) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 8) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 9) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 10) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 11) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 12) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 13) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 14) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 15) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 16) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 17) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 18) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 19) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 20) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 21) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 22) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 23) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 24) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 25) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 26) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 27) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 28) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 29) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 30) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 31) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 32) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 33) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 34) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 35) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 36) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 37) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 38) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 39) Semanario Clave - Año 3, N 116 - (Page 40)
For optimal viewing of this digital publication, please enable JavaScript and then refresh the page. If you would like to try to load the digital publication without using Flash Player detection, please click here.