Bodas USA - Spring 2008 - (Page 47) dibujaba una caricatura de un hombre de rodillas pidiéndole matrimonio a una chica que por “mucha” casualidad se parecía mucho a Shirley. De inmediato el novio imitó la acción de la pintura y de rodillas le entregó la argolla a la novia, quien encantada aceptó ser su esposa. A partir de ese momento y por los próximos nueve meses la pareja la pasó como un torbellino de arriba para abajo planeando su boda. Los novios se sentaron y fijaron un presupuesto máximo de 30 mil dólares para la boda de Los Ángeles, pero por más que buscaron y buscaron ofertas, remates y descuentos terminaron gastando mucho más. Y les podría haber ido peor, pero gracias a que Shirley se la pasó buscando ofertas y comprando de mayoreo algunos artículos necesarios para el festejo se ahorraron un poco de dinero. La comida y el salón de fiestas fue lo más caro. El platillo costó 50 dólares por persona por 350 invitados y sumó un total de 17 mil dólares, incluyendo el salón de baile que fue en el Quiet Canon de Montebello en el Sur de California. La pareja quiso incluir algunos platillos chinos y por la comida extra pagó 800 dólares. El vestido de novia tuvo un costo de 400 dólares y eso que Shirley lo encontró en el sitio internet de subastas “Making Memories” que recauda fondos para la lucha contra el cáncer de seno. El traje del novio fue rentado y costó 100 dólares. El pastel costó 700 dólares y fue cocinado por un experto en repostería ya retirado que a la novia le recomendaron. El paquete de fotografías y video tuvo un precio de 4 mil dólares, incluyendo una sesión de fotos un mes antes del enlace nupcial que fue en los jardines de la Universidad del Sur de California (USC), donde Henry trabaja como ingeniero hidráulico. “La sesión de fotos fue lo más divertido debido a que incorporamos una bufanda y hasta me puse unos tenis de los colores de USC con el vestido de novia”, platica Shirley, quien estudió comercio en dicha universidad. La música que fue amenizada por un D.J. cobró 600 dólares. Por el maquillaje y peinados, incluyendo los de las madres de los novios y cuatro damas de compañía, fueron 600 dólares. El servicio religioso, realizado en la Iglesia Evangélica China de Monterey Park, costó mil dólares más 400 que la pareja ofrendó al pastor que oficio la ceremonia. En la renta de un Cadilac 1952 que los trasportó a la iglesia pagaron 300 dólares. Las decoraciones costaron 2 mil dólares y las flores 3 mil. Shirley también gastó alrededor de 700 dólares en dos vestidos que lució durante la recepción. Es tradición china que la novia vista un vestido típico de novia china durante la fiesta y otro atuendo más convencional. La coordinadora de bodas cobró mil 500 dólares. Para Shirley el dinero mejor gastado fue por los servicios de la coordinadora de bodas. Ella realmente lo recomienda debido a que durante el gran día, “todo el mundo se confunde y uno no tiene el tiempo de andar viendo y coordinando a la gente para que todo salga bien”. Los vestidos de las damas de compañía y los trajes de sus respectivos acompañantes así como también los atuendos de las niñas de las flores y los niños costaron alrededor de mil dólares. Se acostumbra que cada persona que participa en el enlace nupcial pague su vestido o traje, pero en esta ocasión los novios prefirieron pagar con su propio dinero. Shirley dice que no le salió tan caro pues negoció el precio por mayoreo. El resto del dinero que fueron algunos 10 mil dólares fue invertido en la licencia de matrimonio, invitaciones y los anillos de matrimonio, que hasta la fecha Shirley no sabe cuanto costaron, pues es un secreto de Henry. La luna de miel, una semana en Santo Domingo también está incluida en ese dinero. Boda en Panamá A pesar de que la boda fue todo un suceso y los novios sacaron la casa por la ventana, la madre de la novia también quiso celebrar la felicidad de su hija con sus amistades panameñas y una semana después de haberse casado en Los Ángeles se realizó la segunda celebración. Esta vez la mayoría de los gastos corrieron por cuenta de los padres de la novia y sumaron alrededor de 20 mil dólares. La fiesta se realizó en un restaurante que costó 10 mil dólares incluyendo la comida. Por el grupo musical se pagó 500 dólares y por los postres 200. El fotógrafo le cobró 600 dólares, las flores 680 mientras que por las decoraciones pagaron 2 mil dólares y por los boletos del avión 4 mil. Con el resto del dinero se pagaron otros detalles de la celebración como invitaciones y recordatorios A diferencia de la primera boda, Shirley dice que la segunda estuvo un poco desorganizada debido a que hizo falta un coordinador de eventos, pero al final todos terminaron felices y bailando de nuevo al ritmo de la salsa y merengue ya que la pareja de chinos latinos quiso darle el toque de su cultura hispana a esa celebración tan importante para ellos. 47
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